
Él no llama.
Sufre en silencio, lejos
llora y escribe
poesía mala
que nadie más
lee.
Pero sobre todo se enoja
con dios que no existe
con jesús maría josé
los pastorcitos.
Conmigo también
que sí existo y también lloro.
Y tampoco llamo.
Enamorada al fin
de mi propio psicótico,
fuente de toda razón
y justicia.
Sufre en silencio, lejos
llora y escribe
poesía mala
que nadie más
lee.
Pero sobre todo se enoja
con dios que no existe
con jesús maría josé
los pastorcitos.
Conmigo también
que sí existo y también lloro.
Y tampoco llamo.
Enamorada al fin
de mi propio psicótico,
fuente de toda razón
y justicia.
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